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miércoles 17 julio 2019
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CASO DE ESTAFA: “LE PIDO A LA GENTE QUE NO SE DEJE ENGAÑAR EN MOMENTOS DOLOROSOS”

Ana Vásquez es canillita, vende el diario desde hace muchos años, y el pasado 7 de enero perdió a su hijo de 20 años por una enfermedad terminal, para su funeral concurrió a una empresa de la ciudad, eligió un buen cajón para darle un sepelio digno y le ofrecieron de “álamo mediterráneo”, que todavía está pagando.

Hace pocos días cuando hicieron la exhumación para trasladar los restos de su hijo se encontró que el costoso cajón que le habían vendido estaba desintegrado, en realidad le dieron uno de pino laqueado y no se había dado cuenta. Vázquez dice que fue estafada y hace un llamado a la comunidad para que los vecinos no sean engañados en momentos dolorosos por la empresa correntina que opera en la ciudad desde hace pocos años.

“Mi hijo era especial, tenía 20 años y un quiste cerebral se lo llevó, hicimos todo lo que pudimos para salvarlo, estaba bien tratado; pero, lamentablemente falleció el 7 de enero. Me afilié ahí a la Previsora Paraná, pensando en mis hijos, que tengan un buen velatorio, lo pagaba con el descuento que me hacían de la pensión de madre soltera de siete hijos. Cuando mi hijo murió me mostraron el ataúd y me ofrecieron otro de mejor calidad, pagando una diferencia de 6.000 pesos. Quise que el esté en un buen cajón, pagamos esa diferencia; luego del servicio lo dejamos en el cementerio. El nicho que nos tocó era en una parte muy alta, donde no hay escaleras, pedimos a las autoridades del cementerio si existía la posibilidad de bajarlo o dejarlo en un lugar más accesible. Me avisaron que el pasado 7 de marzo dos meses después me daban un lugar y tenía que concurrir al traslado, cuando sacaron el ataúd entre cinco hombres se les desfondó el cajón; estaba todo podrido, ellos bajaron el cuerpo, hice el reclamo porque un cajón de buena calidad como me vendieron no se puede desintegrar en dos meses. Los mismos empleados del cementerio que tienen experiencia me decían lo mismo”, explicó Ana Vásquez.

Luego relató que en el momento del sepelio, el ataúd se veía en las mejores condiciones, “era el mismo cajón desintegrado pero no era el mismo que mostraron, hasta los de indigentes que brinda la municipalidad son mejores. La empresa, hasta la semana pasada, no me dio respuestas, el gerente me dijo que lo iban a encolar, le dije que si pagué que no era mi culpa que estuviera así, a mi me vendieron y me mostraron que iba a ser de álamo mediterráneo; pero, el que me dieron en realidad estaba pintado, estaba laqueado. Así que tuve que comprarle en otra empresa del parque Ferré y me ayudaron, los otros se lavaron las manos y yo sigo pagando, lo que le quiero decir a la gente que no se deje engañar en esos momentos tan tristes y dolorosos”, expresó.




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