Estacioneros avizoran una suba de los combustibles tras las elecciones.

Los empresarios del combustible comenzaron a preparar sus estaciones de servicio para un aumento de los precios de las naftas y el gasoil promedio de entre 8% y 10% después de las elecciones del 22 de octubre.

Los empresarios del combustible comenzaron a preparar sus estaciones de servicio para un aumento de los precios de las naftas y el gasoil promedio de entre 8% y 10% después de las elecciones del 22 de octubre.

El presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Carlos Gold, dijo a NA que después de las elecciones se va a replicar en el mercado minorista el incremento que se concretó recientemente en el rubro mayorista.

“Ya hay una señal para que ocurra el incremento en el precio minorista, que es lo que hizo el rubro mayorista que aplicó una suba de entre 9% y 11% en el inicio de octubre, cuando se liberó el precio del petróleo a nivel nacional”, expresó Gold.

El mercado mayorista está integrado por las empresas del transporte -que le compran combustibles directamente a las refinerías por fuera de los cupos subsidiados por el Estado nacional-, el agro y la industria fabril.

El empresario correntino que conduce la CECHA señaló que en la primera semana de mercado con precios liberados “no hubo incidencia” sobre los valores que deben abonar los consumidores cuando van al surtidor.

Para Juan Carlos Basilico, presidente de la Federación de Entidades del Combustible (FEC), el incremento “debería ser de al menos 6%, aunque en el mercado ya se está hablando de un alza de hasta el 12%”.

El estacionero indicó que por ahora “es todo un misterio” sobre qué ocurrirá efectivamente cuando los precios se aten al valor internacional del crudo tal como pretende el Gobierno para el 1 de enero de 2018.

“Todo lo están manejando el Gobierno y las petroleros. Pero está claro que a pesar de la liberación al precio lo va a seguir manejando el Gobierno a través de YPF, que tiene el 55% de las bocas y atrás irá Shell”, sostuvo Basilico.

Con esa hipótesis coincide el presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes (AESI), Manuel García, quien dijo que será YPF la que marcará el camino de los incrementos de precios a partir de enero.

El presidente de la FEC dijo que “habrá que parar la pelota en algún momento” porque la suba en los combustibles impacta de lleno en el precio de la canasta de bienes y servicios que consumen los argentinos.

Basilico añadió que el Congreso debería avanzar con el proyecto de Ley de Hidrocarburos para impedir que las petroleras le puedan vender de manera directa al agro y a la industria, porque eso golpea el negocio de los estacioneros.

Y agregó que para contener los precios de las naftas y el gasoil habría que determinar una baja de los impuestos que pesan sobre los combustibles, dado que actualmente “$ 7 de cada $ 10 de un litro de nafta van al Estado”.

El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, dijo el jueves en una cumbre de empresarios de la construcción que el gobierno estableció un sendero para que los precios de los combustibles estén atados a los valores internacionales desde enero.

El precio del barril de crudo más liviano se encuentra en los u$s 55 el barril mientras que el Brent se ubica en los u$s 56 y el más pesado aquí está en u$s 47, mientras que el “light sweet crude” (WTI) se ubica en torno a los u$s 49,70.

“La Argentina ya está en precios internacionales”, afirmó Aranguren y por lo tanto -agregó- la suspensión que rige desde el 1 de octubre para el acuerdo nacional de precios podrá seguir en ese estado en noviembre y diciembre.

Por ello, el ministro dijo que desde el 1 de enero los precios del petróleo local “se van a mover de acuerdo al valor internacional”, por lo que así se pondrá fin a la intervención del Estado en este mercado después de 15 años.

El mercado petrolero había sentido el primer gran cambio el 6 de enero de este año cuando caducó el régimen de derechos de exportación que tenían que abonar las empresas para poder vender al exterior el petróleo que producían en la Argentina.

“Esos derechos de exportación para el petróleo y el gas son los responsables de la pérdida del autoabastecimiento energético. Esos impuestos no son conducentes a tener una exportación eficiente”, consideró el ministro.

FUENTE: NA.

 




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