El exministro durante el gobierno de Mauricio Macri y actual diputado nacional, Rogelio Frigerio, ve “mucho dirigente ansioso” dentro de su espacio con “acelerar los tiempos” y posicionarse para la presidencia de la Nación.

Según su mirada, es necesario definir un plan que permita trazar las principales líneas para un eventual gobierno de la oposición en 2023: «Tenemos que prepararnos para gobernar la Argentina, las provincias y los municipios con muchísima responsabilidad y no anticipar una discusión de liderazgos que a la gente no le importa en ente momento», afirmó.

A continuación, la entrevista completa que el legislador concedió a Página Política:

-¿Cómo se supera la falta de diálogo entre oficialismo y oposición en un asunto tan trascendente como la renegociación de la deuda con el FMI?

-Con franqueza. El diálogo tiene un requisito que es decir la verdad, tener franqueza en los planteos. Eso es lo que le está faltando en primer lugar al kirchnerismo, no usar el diálogo para pasar facturas o para hacer un show para el propio electorado, sino realmente tratar de solucionar los problemas. La Argentina tiene un problema económico desde hace muchísimo tiempo y es hora de que la dirigencia política se ponga de acuerdo en cuestiones básicas para salir adelante. Pero sin franqueza, sin decir la verdad, no se van a poder construir los consensos que se requieren. Mintiendo no podemos ni arrancar el diálogo.

-Lo que dijo Gerardo Morales, referido a que la deuda fue tomada por el gobierno de Cambiemos y por lo menos tenían que prestarse al diálogo ¿fue un acto de franqueza?

-Fue una verdad parcial, porque faltó indicar que la deuda se tomó para pagar vencimientos del gobierno anterior y un déficit fiscal que durante el gobierno de Macri no se pudo terminar de resolver. A esta altura, el debate de quien es más o menos responsable en el endeudamiento no tiene ningún sentido. Lo que hay que hacer es dejar de endeudar al país para financiar un Estado que, recaude lo que recaude, nunca le alcanza. Ese es el gran problema de la Argentina. La dirigencia debe hacer un ejercicio de introspección y ver qué gastos que hace el Estado no son indispensables para la gente y revisarlos. Eso implica que la dirigencia política esté dispuesta a perder privilegios.

-Cada vez que se habla del gasto político se dice que es más simbólico que otra cosa, que no soluciona las cuentas grandes…

-No hablo sólo del gasto político, también otros privilegios que tienen distintos sectores, que la política avala y que a mi juicio debería dejar de hacerlo en función del bien común.

-¿Por ejemplo?

-Las jubilaciones de privilegio. Uno de los tantos ejemplos. Hay que dejar de patear para adelante esta discusión que permitiría a la Argentina empezar a darle alivio fiscal a la gente y a los sectores productivos, que es lo que necesitamos para crecer, para generar empleo. Por ahí debería pasar la discusión política y no lo que la sociedad ve todos los días, que los políticos no discuten los problemas de la gente.

-Es lo que se ve mucho por estos días en Juntos por el Cambio, donde cada uno hace su juego pensando en 2023, sin que dentro del frente haya un liderazgo definido…

-No tiene que haber un liderazgo definido. Pasa que hay mucho dirigente ansioso dentro de la oposición por acelerar los tiempos. Ese liderazgo lo va a determinar la gente en las PASO de 2023 y hay que tener paciencia. Hoy la dirigencia política tiene que estar concentrada en otra cosa: definir un programa que nos prepare eventualmente para gobernar el país si la gente así lo decide el año que viene. Esa debería ser la principal tarea que tenemos por delante, además de ejercer nuestro rol de oposición. Tenemos que prepararnos para gobernar la Argentina, las provincias y los municipios con muchísima responsabilidad y no anticipar una discusión de liderazgos que a la gente no le importa en ente momento.

-Para eso vendría bien institucionalizar el frente. Vos planteabas darle más presencia federal a la mesa nacional de JxC ¿De qué modo se haría eso?

-Creo que nos falta mejorar la gobernanza de JxC, incluyendo cuestiones muy obvias como la elección que acaba de pasar. Por fin se resolvió ampliar JxC, sumar nuevos partidos y dirigentes y la institucionalidad no puede ser la misma que la conformada de manera urgente después de la derrota electoral de 2019. Tiene que haber una mejor representación del interior del país. No depende de mí, porque no estoy en ninguna de esas mesas.

-¿Y en la provincia?

-Lo mismo. Estamos más organizados porque hay cosas que venimos haciendo de antes, como ampliar nuestras fronteras, permitir más generosidad que a nivel nacional para la incorporación de otros actores y partidos. Seguramente nos debemos mayor institucionalidad y los vamos a hacer, vamos a tener un esquema de gobernanza mejor.

-¿Hay una fecha para la conformación de una mesa provincial de JxC?

-Seguramente ocurra en el corto plazo.

-Está claro que el criterio provincial es de mayor apertura que el nacional dentro de JxC. ¿Hasta dónde se puede amplia el frente JxC en el orden nacional?

-Hasta donde podamos confluir en ideas y valores. Eso es lo que nos tiene que amalgamar. Lo único que podría impedir nuevas incorporaciones es que no estemos de acuerdo en lo que hay que hacer para sacar adelante al país.

-¿Los valores de Milei son los valores de JxC?

-Me parece que hay que discutir estas cosas más puntualmente, no de manera tan general. Pero yo soy de los que creen que más allá de que los dirigentes de un espacio definan quién se incorpora y quién no, es la gente la que lo debería hacer en las primarias. Confío mucho en la decisión del soberano, del pueblo.

-Pero para participar de una interna tiene primero que incorporarse al frente.

-Bueno, está bien. Pero yo preferiría no poner tantas restricciones y ver si podemos ponernos de acuerdo en un programa común, que es a lo que nos tenemos que dedicar sobre todo este año. Eso es lo que en definitiva va a determinar si vamos a jugar en el mismo espacio o no. Vamos a poner sobre la mesa nuestros valores republicanos y un plan de gobierno y eso va a determinar si otros dirigentes o espacios comulgan o no con esos valores. Hay que asumir que todavía no tenemos ese programa consensuado. Hay que ponerse a trabajar.

-¿Cuándo?

-Ya mismo. En Entre Ríos ya estamos trabajando en programas que aborden todos los sectores de la problemática provincial. Ya movilizamos a nuestros especialistas en las distintas áreas. Lo mismo tendríamos que estar haciendo a nivel nacional. Espero que se haga.

-¿Leíste la nota de Pagni del lunes en La Nación? ¿Qué tiene que hacer Juntos por el Cambio con un tema tan sensible como los vínculos de los servicios de inteligencia con la justicia y el poder político?

-Dos cosas. Primero, dejar actuar a la justicia en la investigación de estos casos para que, con libertad, se puedan determinar las responsabilidades de cada uno. Y, segundo, dentro de los programas de gobierno tiene que definir qué hacer con los servicios de inteligencia; es evidente que algo hay que hacer. Tener servicios que no estén concentrados en sus objetivos, que a mi juicio deberían pasar exclusivamente por la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, no está bien. Y las cosas que no están bien hay que cambiarlas. JxC tiene que trabajar en eso. No podemos tener servicios de inteligencia con tiempo disponible para espiar políticos.

-En este caso en particular, algunos sostienen la teoría del cuentapropismo de los agentes, como que actuaron sin responder a órdenes políticas ¿Vos qué pensás?

-Yo no sé, prefiero no opinar de algo que no conozco. Sí creo que es muy importante que este caso se esclarezca y que la justicia pueda determinar las responsabilidades.

-El tema del espionaje político, junto con lo que pasó con las reelecciones de intendentes en la provincia de Buenos Aires, proyecta la idea de un republicanismo bastante limitado en JxC.

-Nuestros valores están claros. Lo que tenemos que entender es que la sociedad argentina, tan castigada y decepcionada como está de su dirigencia política, no está como para que les expliquemos matices en estos valores republicanos. Tenemos que tener una contundencia muy clara en estas cosas. Si está en discusión la reelección de intendentes, tenemos que plantear claramente que estamos a favor de la alternancia porque eso favorece los valores republicamos y explicar con mucha claridad que creemos que nadie es imprescindible en la política. No podemos contemplar excepciones. Hay que ser más claros que nunca frente a la sociedad.

Fuente: Página Política