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martes 20 noviembre 2018
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JUAN MANUEL FANGIO “EL RAYO DE BALCARECE”

Juan Manuel “El Chueco” Fangio nació en Balcarce, provincia de Buenos Aires, un 17 de julio de 1911. Murió en el 1995. Era de una familia de mecánicos y se crio entre los fierros. El taller era su hábitat natural. Dejó la escuela rápidamente para armar y desarmar autos y reparar maquinaria agrícola. Mas tarde autos de competición. ¿Para quien? Para el mismo… quería ser piloto. Era un “tano” ambicioso, campechano, astuto ¡y que se daba maña para todo…!
En el ’38 hace su debut en el histórico Turismo Carretera, con un Ford V 8. Eran años de turismo callejero y de ruta. En el ’40 pasa a Chevrolet y sale Campeón, repitió el titulo al año siguiente… fue un piloto de gran destreza y rapidez por las rutas argentinas y de sudamérica. El Turismo Carretera fue su primer pasión.
“Empecé a correr cuando no se usaba ni casco. Yo usaba una boina”, le conto a un periodista recordando su pasado. Su primer triunfo fue en 1940, en una carrera histórica e increíble: el Gran Premio Internacional del Norte. Desde Buenos Aires hasta Lima. Ida y vuelta. Casi 10.000 km. Una bestia lo que manejaba este gringo.
En aquel entonces nacía la primera gran rivalidad del automovilismo argentino: ¡El Clásico Fangio-Hermanos Gálvez! Se “sacaron chispas” casi una década entera. Se era “Fangista” o “Galvista”, no había medias tintas, eras de Ford o de Chevrolet, del campo o de la ciudad. Nacían los clásicos, las interminables rivalidades, los grandes premios… Juan Manuel y Oscar tuvieron una hermosa y larga amistad… se quisieron mucho hasta la muerte de Oscar en el ’89. Tuvo un accidente en Lima y lamentablemente perdió la vida su acompañante: Daniel Urrutia.
Fangio se destacaba tanto que la gloria lo llamó desde el otro lado del mar… y en el año ’47, con el apoyo del gobierno argentino, arranca a participar en los Grandes Premios de Europa. Anda como una “bala” y convence a todos que es un “genio” del Automovilismo mundial. Esos tipos que nacen con la estrella, los que se destacan de inmediato. Hacía ganar a todos los autos que manejaba, les ganó a todos los mejores pilotos del mundo. Nadie podía “mover la nave” como el. La demanda de las escuderías era gigante, y el “chueco” siempre encontró la manera de responder satisfactoriamente.
“El Maestro” Fangio obtiene el campeonato del mundo de la Formula 1 en el 51, 54, 55, 56 y 57. Y se consagra subcampeón en el 50 y en el 53. En la Formula 1 ganar cuesta a veces “toda una vida” y otras… lo pagas “con tu propia vida”. Lleva tiempo, trabajo y dinero hacer un auto de punta, conocer los circuitos, buscar los mejores tiempos… etc. Para Juan Fangio era otro día más “en la oficina”. Tenia la muñeca de oro… que lo hacía navegar con precisión en velocidad. Lo más difícil en cualquier deporte…
Es el que más veces fue campeón del mundo (récord que le duro 46 años), detrás del alemán Michael Schumacher, es el que tiene el mejor promedio de victorias, y es el único que se consagró campeón con cuatro escuderías diferentes. Los autódromos explotaban de gente. En todos lados del mundo. Metía el auto en lugares como solo el podía hacerlo. !Crack de Pelotón!
Cuando se retira trabaja en argentina y mucho. Es declarado un prócer, un ciudadano ilustre, y un emblema de la Argentina. No junto a Vilas, Maradona y Monzón. Más alto todavía gurises. Está cerca de Jose de San Martin y René Favaloro. En la galería de los más grandes de todas las Eras.
Fangio es una leyenda mundial, que fue amigo de sus amigos, entrador, un gringo simpaticón pero tranquilo, metía esa sonrisa de la victoria que tanto agradaba ver, un loco que disfruto mucho de la vida y muy laburador. Porque lo apasionaba “a dos manos” lo que hacía.
Hay cinco estatuas mundiales que le rinden homenaje al “Chueco de Balcarce”: una en Mónaco, Alemania, España, Italia y por supuesto en Buenos Aires, en Puerto Madero.
El también homenajeo a la vida con su tributo a la sencillez, a la humildad, a la filosofía sana, y al trabajo con ganas renovadas de todas las mañanas. Una vez le dijo a un periodista: “me voy a Europa con el sueño de ganar alguna carrera, aunque más no sea…”, ingenuamente, y sin levantar la voz antes de partir al viejo mundo. Se puede decir que superó largamente los objetivos. Vivió y le ganó hasta a sus “más dulces y locos sueños”. ¡Juan Manuel Fangio se cansó de ganarle a todos! Y en el más alto nivel. Y dejo un legado que vale la pena conocer y aprovechar…
LA LEY DE DEPORTE (JUEVES 20 HS ACTIVA 98.9 Y WWW.ACTIVACONCORDIA.COM).




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