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miércoles 19 septiembre 2018
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¿QUIEN FUE SANTOS BENIGNO LACIAS? POR LA LEY DEL BOXEO

Santos Benigno Laciar nació en Huinca Renanco, Córdoba, un 31 de enero de 1959. La abuela le puso “Falucho”, como aquel soldado negro que perteneció al ejercito del general San Martin y que defendió al pueblo argentino en la patria y en el extranjero. Laciar, como el soldado “Falucho”, fue un “Soldado del Ring”. El más sacrificado de todos, pero por lejos…
Tiene 59 años y se retiró nada menos que con 101 peleas profesionales en su haber y un récord oficial de 79-10-11, 32 KO. Y fue dos veces campeón mundial Mosca y una Super Mosca. El es el mejor boxeador argentino en la década del 80. Ganó el Olimpia de Oro 3 veces en forma consecutiva. Y para muchos especialistas del deporte más violento y más apasionante del mundo es el 5° mejor boxeador entre los miles y miles que alguna vez se han puesto los guantes, a lo largo de nuestra rica e ilustre historia.
Un día la revista El Grafico titulo: “Falucho, nunca te olvides de ponerte el Overol”. También dijo su promotor Héctor “Tito” Lectoure: “Laciar fue un “Campeon de Overol”. Es que se ponía el histórico sobretodo que se usaba en la clase obrera, muy común en la gente trabajadora de largas jornadas y cortos salarios. Laciar era de martillar, serruchar, taladrar y “dale que es tarde”, sin parar en el ring… ¡y así era como lograba quebrar las voluntades rivales!
Debuta en el campo rentado el 3 de diciembre del 1976 de local ante su gente, ganándole por KO a Carlos Bautista Maliene con solo 17 años de edad. Y arranca un viaje inolvidable e ininterrumpido hacia lo mas alto del planeta boxeo. “Falucho” se consagró campeón mundial Mosca y Super Mosca. Y es uno de los mas grandes boxeadores de la historia del boxeo argentino. Se cuidaba y entrenaba como un espartano.
Los primeros años fueron muy movidos. Peleaba mas de una vez por mes. Ganaba la mayoría de las veces. Pero también empataba y a veces perdía. Siempre por puntos. Jamás en su larga carrera de boxeador fue noqueado ni estuvo cerca de serlo. Eso no era una opción. A Laciar no había como “desconcertarle” su interminable energía, y mucho menos sus sentidos. Estaba hecho de granito.
En 1979 arrancan los grandes desafíos. Y se empieza a quedar corto con los grandes nombres del país. Le gana Ramon Soria, también lo supera Raúl Pérez, pierde con el futuro campeón mundial Super Mosca Gustavo Ballas por puntos en el Luna Park. No tenia fantasía, o genialidades de otras características. En su arsenal tenia una descarga de energía sin interruptor. Su ataque era continuo, amenazante, un tipo que no te daba descanso. “Un perno”, como dicen allá en su tierra. No se cansaba jamás. “Dale que es tarde”.
En la década del 80 empieza a “cargarse” gente de todo tipo y pelaje. Con su boxeo intenso, de mucho laburo, sin grandes luces ni mucha elegancia, Laciar gana el titulo argentino Mosca frente a Miguel Ángel Lazarte por puntos un 27 de febrero de 1980.
Ese mismo año, el 22 de noviembre le gana el titulo Sudamericano Mosca al chileno Jaime Miranda en Carlos Paz por puntos. Y de ahí salta a los grandes escenarios del mundo. Es un caso curioso: de visitante y en atmosferas sumamente hostiles tuvo sus mejores peleas. Toro en su rodeo y torazo en rodeo ajeno.
Pierde en Inglaterra contra el futuro campeón mundial e invicto Charly Magri, pero dejando una muy buena imagen. Esa pelea lo mantiene en la escena de los mejores Moscas del mundo.
Santos Benigno Laciar se consagra campeón mundial Mosca el 28 de marzo de 1981 con solo 22 años, nada menos que en Johannesburgo, Sudáfrica, ganándole por KOT 7 a Peter Mathebula. Fue de punto, “regalado como perejil de feria”, y se comieron un “ronga” importante en el ultimo bastión de la Sudáfrica negra, rebelde y combativa de aquellos años de dominación de la raza blanca colonizadora y esclavista.
Santos se hizo del mismo cinturón que lucieron Pascual Pérez y Horacio Accavallo. ¡Pedazo de souvenir! Laciar campeón del mundo gritaban las tapas de todos los diarios del país. Con Monzón y Loche retirados y Galindez lamentablemente fallecido, nacía un héroe nacional… que la Argentina necesitaba como “el pulmón necesita al aire”.
“Falucho” Pierde el titulo mundial en el Luna Park el 6 de mayo del ’81 frente al panameño Luis Ibarra. Lo recupero ganándole al mexicano Juanito Herrera por KOT nada menos que en su casa de Yucatán, México. Luego le gana por puntos en Italia en la revancha a 15 vueltas. Ganaba por temple, temperamento y alta frecuencia de desplazamientos.
Luego defiende el titulo en Córdoba frente a Ramon “El Sordito” Nery, quien venía invicto y ganando todas por la “via del sueño”. Bueno… se le terminó la carrera como elite culpa de Laciar. “Falucho” le ganó por KOT y el dominicano nunca más volvió a ser ni la sombra de aquel pasado malevo y feroz.
Laciar fue uno de los campeones mas solidos de nuestra historia. Viaja y le gana a Betulio Gonzales en Venezuela. Conserva su reinado allá en Dinamarca, ganándole por KO al invicto Steve Muchoki. Afuera hacia un “descalabro” y dejaba sin efecto la lamentable ley del local y visitante, que siempre existió y aún existe en el boxeo. Porque ganaba con total autoridad. Se encendía fuera de las fronteras, el demonio lo poseía y lo habitaba hasta haber terminado con su victima (y eso que era y aún hoy lo es un “pan de dios”).
Laciar te hería con izquierda voleada, ascendente entrando en la corta distancia, con derechazos en gancho, hamacándose y descargando con saña, pero debilitaba solo por acumulación, por apilación no por pegada. Alguien lo llamo “El Boxeador con Manos de Algodón pero con Corazón de León”.
Defendió la gloria y el honor de nuestro boxeo en Japón frente a Shuichi Hozumi, luego en Corea con Hi Sup Shin. Ganaba como se tiene que ganar de visitante: “poniendo los huevos sobre la mesa”. Había que volverse con la cabeza de aquellos orientales en una caja para que te den las pelea. Y eso hacia Falucho en aquellas epopeyas que hoy tras tantos años, parecen cuentos asombrosos.
Le gustaba tirar con enjundia, sin descanso y sin interrupción. No se ahogaba nunca. Concentrado y a laburar al 110 %. Caminaba “la milla extra” para ganar sus peleas. Defendió 9 veces el titulo mundial Mosca A.M.B. y lo dejó vacante para pelear y probar suerte en los Super Plumas. Era seguro, decidido y convencido de lo que quería.
Empata en Córdoba con el gran Gilberto Román por el mundial Super Pluma del Consejo Mundial de Boxeo. En realidad dominó en aquella noche. El 16 de mayo de 1987 se consagra campeón mundial Super Mosca ganándole la revancha en Paris por KOT y es triple campeón mundial y en dos divisiones diferentes. El tenía una confianza en el mismo, una tolerancia al sufrimiento muy elevada y unas ganas de asumir los riesgos mas grandes que le sean posibles.
Luego lo pierde por puntos con el colombiano Jose “Baby Sugar” Rojas en Miami y también las tarjetas favorecen en la última con Gilberto Román en el legendario Fórum de Los Ángeles. El 21 de diciembre de 1990 pierde por puntos frente al invicto Hugo Soto en Catamarca y se retira del boxeo profesional.
Hoy esta activo, feliz, la cabeza le funciona a pleno. Siente, piensa y habla de forma excelente. Y se mantiene humilde, honesto, reflexivo y sabio. “Falucho” es un abuelo feliz, que enseña boxeo, apoya la actividad siendo promotor y manejador. Siempre será un campeón mundial de boxeo y de la vida (lo que es más importante).
“Falucho” arremetió con la vida y hoy la disfruta a pleno. Contó que solo juega al futbol con los amigos y sale a correr. Mas que seguro que sigue haciendo las actividades físicas con esa “energía de alta frecuencia y sin interruptor”. Esa que lo hizo famoso en el mundo entero.
No es bueno ni útil acordarse siempre de los fracasos y los tropiezos históricos de los argentinos. Tenemos que acordarnos de nuestros grandes aciertos, de las grandes proezas, y evocar a los grandes ejemplos, a los que dejaron un legado positivo, porque sirven de referencia de que se pueden lograr los sueños mas disparatados del mundo, las invenciones y descubrimientos mas ocultos. Las proezas de este petizo cordobés en el mundo entero son dignas de prestar atención. Y atención plena con la mente puesta de lleno en su obra completa. Santos Falucho merece ser recordado, admirado, imitado y eternamente celebrado…
LA LEY DEL BOXEO (MARTES 20 HS, STREAMING: WWW.ACTIVACONCORDIA.COM Y RADIO: ACTIVA CONTINENTAL 98.9).




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