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domingo 21 octubre 2018
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SE QUITÓ LA VIDA EN LA JEFATURA DE POLICIA

TRAS RECIBIR UNA CONDENA DE 13 AÑOS DE PRISIÓN POR VIOLAR A UNA MENOR, SE QUITÓ LA VIDA EN LA JEFATURA DE POLICÍA
Un hombre se quitó la vida en el sector de calabozos de la Jefatura de Policías luego de recibir la sentencia que lo condenaba a 13 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal, privación ilegítima de la libertad y ocultación de menores.

El hecho ocurrió alrededor de las 10:00 hs. de la mañana de este martes en la Jefatura Departamental de Concordia, cuando funcionarios policiales constataron que Ramón Sebastián Pelayo de 33 años estaba pendiendo del cuello sin signos vitales.

Previamente, la persona fallecida había recibido una sentencia de 13 años de prisión, por parte del Tribunal de Juicios y Apelaciones de la Ciudad de Concordia, en relación a causa por “abuso sexual con acceso carnal, privación ilegítima de la libertad y ocultación de menores”, siendo trasladado a la Jefatura de Policía Departamental Concordia, y alojado en las celdas en espera de su traslado, sin embargo, el hombre fue localizado minutos después por un funcionario que pasaba por el lugar, en la posición antes mencionada, y sin señal de vida.

El tribunal decidió que Pelayo debía cumplir la sentencia de ahora en más en la Unidad Penal N°2 de la ciudad de Gualeguaychú, minutos después los policías de custodio lo llevaron esposado a Pelayo a la jefatura departamental y lo encerraron una celda en un pasillo que da sobre el ala izquierda de la jefatura. Tan solo unos minutos después un funcionario vio el cuerpo de Penayo ya sin vida colgando de las rejas con un cinturón y cordones de zapatillas atados a su cuello que habría tenido puesto Pelayo cuando fue depositado en la celda a la espera del traslado.

El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para autopsia.

QUIÉN ERA SEBASTIÁN TITO PELAYO, EL PRESO QUE SE AHORCÓ EN LA JEFATURA

Había sido señalado por una chica de 13 años de haberla secuestrado y sometido sexualmente. La familia de la menor denunció que la iba a vender a Uruguay , tuvieron que abandonar la ciudad ante las amenazas y las burlas del occiso.

Ramón Sebastián “Tito” Pelayo, se presentó en la unidad fiscal de Concordia, el dia 4 de diciembre del 2014 en el marco de una causa que se le inició por el presunto secuestro de una menor de 13 años con fines de explotación sexual. En ese momento el fiscal Mario Guerrero fue cauto al brindar información sobre la causa por tratarse de una menor de edad, para no revictimizarla, pero sí confirmó que el sujeto contaba con un pedido de detención.

En su momento manifestaron que la chica no había recibido ningún tipo de asistencia psicológica de parte de ningún organismo competente, tras los tormentos a los que fue sometida. “Sólo está siendo contenida por amigos y hermanos. Hay días en los que está bien, hay otros en los que sólo llora, y ella era una nena buena, tenía buenas notas en la escuela”, lamentó la madre de la pequeña.

“No la llevaron porque en esos días, el río estaba crecido, y al que la iba a trasladar en auto, le cayó la policía de Investigaciones y no quiso saber nada de problemas. Entonces la dejaron en barrio Fátima, en la casa de una mujer”, señaló.

SOBRE EL CASO

La historia arrancó cuando el miércoles 8 de octubre de 2014, la menor de 13 años desapareció de la puerta de su propia vivienda, en la zona de calles República del Paraguay y Vera Peñaloza en el asentamiento Frondizi, en el trayecto de dos cuadras cuando iba para la escuela “fue como si la hubiera tragado la tierra”, denunciaron oportunamente sus padres.

La menor, tras seis días de búsqueda, apareció el 14 de octubre, en muy mal estado, demacrada, con marcas de haber golpeada y ultrajada, en la casa de una mujer del barrio Fátima que dio aviso a la Policía.

Tras la intervención del fiscal Mario Guerrero, la menor prestó declaración en Cámara Gesell donde declaró todo lo sucedido, incluso dio el nombre del secuestrador quien era Ramón Sebastián Pelayo y mencionó que fueron varios hombres los que la violaron, trasladándola de un lugar a otro para que la Policía no la encontrara.

Se supo que personal policial, por disposición de la Justicia, realizó varios allanamientos en las viviendas que la menor marcó como lugares en los que estuvo secuestrada.

A raíz de lo sucedido, el Juez de Garantías, Ives Bastián, dictaminó el 15 de octubre de ese año una restricción para este hombre, donde debía abstenerse de tener contacto indirecto o directo y no podía acercase a menos de 200 metros de la menor, ni de su domicilio por un plazo de 60 días, pero de acuerdo a lo que había advertido la familia, Pelayo hacía caso omiso a las restricciones.

LOS PADRES ABANDONARON LA CIUDAD

A todo esto los padres de la víctima contaron que durante estos años tuvieron que abandonar la ciudad ante las amenazas de Pelayo y sus embates permanentes, ni el estado ni el sistema logró proteger a la víctima y a su familia.

Ellos tuvieron que empezar nuevo , abandonaron la vivienda que habitaban en la zona del asentamiento Frondizi y comenzaron una nueva vida en otra ciudad, empezaron buscando empleos y nuevas escuelas para sus hijos .
ELSOL




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